La Provincia reconoció a Mario Kempes en el estadio que lleva su nombre

Medardo Ligorria, presidente de la Agencia Córdoba Deportes, recibió al goleador del Mundial 1978, que visita nuestra Provincia con motivo de la presentación de su libro, “El Matador”.

Es una de las grandes figuras del fútbol mundial de todos los tiempos. Junto a sus compañeros, le dio a la Argentina la posibilidad de consagrarse campeón del mundo, al vencer a Holanda en un colmado estadio Monumental. Se llama Mario Alberto Kempes, quién hoy fue reconocido en el estadio que, a modo de homenaje y elegido por el pueblo cordobés, lleva su nombre.

Por estos días, disfrutando de todo lo realizado, decidió plasmar tantos recuerdos y vivencias en una obra que perdure en el tiempo y lo haga eterno. De allí surge su autobiografía denominada “El Matador”.

La presentación de su libro lo trajo a Córdoba y el Gobierno de la Provincia, a través de la Agencia Córdoba Deportesle brindó un merecido homenaje, junto a los cordobeses que también integraron el plantel campeón de 1978. Estuvieron presentes Miguel Angel Oviedo, Luis Adolfo Galván y José Daniel Valencia. Además, concurrió el hermano de Osvaldo César Ardiles y la hija de Héctor Baley, que no pudieron concurrir por no encontrarse en la ciudad.

Visiblemente emocionado y agradecido por el afecto recibido desde su arribo a Córdoba, Mario Kempes recordó lo obtenido en 1978, que puso a nuestro país en lo más alto del deporte mundial: “No fui yo solo el responsable. Hay que agradecer a todos los que integraron ese plantel. Nos costó una barbaridad llegar a la final y después conquistar el título. Ni se nos había pasado por la cabeza ser campeones, pero cada vez que jugábamos y ganábamos,se fue haciendo realidad. Nosotros tratamos de hacer lo mejor para nuestro fútbol y lo mejor era jugar para los argentinos y para nosotros mismos. No la tuvimos fácil, fuimos criticados de pie a cabeza, pero demostramos que la Argentina, si quería, podía. Fue la primera estrellita y con orgullo, la disfrutamos todos”.

Posteriormente, Medardo Ligorria destacó los valores de los integrantes de aquel plantel: “Solo podemos decirles gracias. Son personas que han trascendido lo deportivo, son nuestros embajadores. Muchas gracias por lo que nos dieron y nos siguen dando. Nos hicieron vibrar, se nos metieron en las entrañas. Hicieron felíz a la gente; lograron que el pueblo se uniera en un abrazo que perduró en el tiempo. Eso se logra con actitudes y con conducta, marcando el camino a seguir”.

Además, dejó un párrafo especial para Kempes: “Te quiero agradecer por aceptar que este estadio lleve tu nombre. Eso fue muy importante, porque lo eligió la gente”.

Los clubes cordobeses también se hicieron presentes; Talleres le entregó su camiseta a los protagonistas, mientras que Instituto le obsequió su casaca y un carnet honorario a Mario Kempes.

Así se terminó una tarde de gran emoción, con una visita breve pero inolvidable de un cordobés que representó al país y a la Provincia de gran manera.

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